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entrar es fácil... salir es difícil
Navidad, celebración en la cual la mayoría de las personas se dan permiso de compartir alegrías y de parecer ser felices por un rato... la Navidad hace de diciembre un mes especial, la Navidad hace de diciembre un mes en el cual las personas se animan a soñar, se animan a reír; otros se dan permiso de olvidar por un instante los problemas, es también una oportunidad para reflexionar.
Navidad, hace de diciembre el mes de las reconciliaciones, de la unión, de la solidaridad, y también de las tristezas y pesadumbres para aquellos que sufren de privaciones, soledad y abandono... Sin lugar a dudas la Navidad hace de Diciembre un mes distinto, y es que en medio de un mundo convulsionado, caótico, Diciembre brinda la oportunidad propicia para escapar por un instante de la tensión, una oportunidad casi perfecta para experimentar un poco de fantasía de la paz y, porque no decirlo, de autoengaño.
Tristemente la Navidad, se ha convertido en una celebración donde Jesús, quien es el real protagonista y motivador de la fiesta, no ha sido invitado, se tienen las fiestas, se tiene la novena, se tienen las viandas y las bebidas espirituosas, se tienen los regalos, el bacanal, pero lo que cada vez menos se tiene presente, es al Señor de la Navidad. Las calles se llenan de luces y la gente se entretiene en el jolgorio, sin embargo aquel que dijo “yo soy la luz del mundo” en esencia está siendo ignorado.
Hoy en el mundo se ignora que sin el amor de Jesús en el corazón, la navidad no dejara de ser la celebración frívola y consumista que es, que escasamente dura un mes y luego, de nuevo la tristeza, la ansiedad, la preocupación por el futuro, regresa también la desesperanza.
Que distinta sería una Navidad teniendo en nuestras vidas, vivas las enseñanzas de Jesús, el Señor de la Navidad, teniendo su palabra como alimento espiritual, entonces sí, la celebración se convertiría en una auténtica celebración para compartir amor, afecto, esperanzas, bendiciones, sería el momento ideal para compartir un gozo espiritual que nos sustente y llene plenamente, no solamente de un mes, sino que todo se convierte en una celebración que dura toda la vida.
Nuestro Creador, bendito sea su nombre, en este diciembre quiere hacer de la vida de todos una constante Navidad, donde la armonía, la paz, la esperanza, el amor y la convicción de un futuro seguro llenen tu mente y corazón para siempre. Solamente, tenemos que invitar a Jesús para que sea el Señor que nos enseñe como salvar nuestra vida de las fauces del egoísmo, y como reconocer nuestra perentoria necesidad de gozo espiritual, para disfrutar la verdadera felicidad, alegrándonos así, no solo por un mes, sino por el resto de nuestros días.
Amigos que el amor de Jesús fructifique en el corazón de todos y con su palabra viva nos dé una Navidad diferente, con una visión trascendente… Tratemos de ser conscientes de que Navidad no solo son regalos, tampoco es nada más fiesta y aturdimiento... Navidad es reflexión para el cambio de actitud, Navidad es la hora cero para iniciar una nueva vida, navidad es acordarnos del que está solo, Navidad es dar antes que recibir... y gozarse en ello
Que en esta Navidad tengamos presente a aquel que todo lo dio por amor a nosotros.
Que con abundancia o escasez, con pesares o sin ellos, con salud o sin esta, tengamos una feliz Navidad con abundancia de gozo en el corazón, confiando con fe inquebrantable en aquel que todo lo llena con su luz y que está en todos los que le desean.
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